Afirman que Arequipa podría llegar a producir hasta un millón de toneladas métricas de cobre al año
Según José González, la región sur podría aportar entre el 20% y el 26% de la producción anual de cobre en el país, gracias a proyectos como Tía María, Zafranal, Chapi, Cangallo y Costa de Cobre.
La producción de cobre en Arequipa podría alcanzar entre 713.000 y un millón de toneladas métricas anuales durante los próximos 10 a 15 años, estimó el analista José Gonzáles en entrevista exclusiva con Rumbo Minero Central. Este escenario dependería del desarrollo de nuevos proyectos y de su incorporación a la oferta regional.
Según su análisis, ese volumen representaría un crecimiento aproximado de entre 58% y 122% respecto de las 450.000 toneladas anuales que tomó como referencia para Cerro Verde. Asimismo, calculó que Arequipa podría concentrar entre 20% y 26% de la producción nacional de cobre, dentro del escenario expuesto.
Tía María y Zafranal ampliarían la producción de cobre
Gonzáles indicó que Tía María aportaría inicialmente unas 120.000 toneladas métricas anuales y situó el inicio de su producción en 2028. A ello sumó alrededor de 10.000 toneladas de Chapi y un potencial aporte de 133.000 toneladas de Zafranal, cifras que, junto con Cerro Verde, conforman el escenario de 713.000 toneladas.
El analista también mencionó a Cangallo y Costa de Cobre como iniciativas que podrían ampliar el potencial cuprífero. Su eventual desarrollo permitiría acercarse al escenario superior de un millón de toneladas anuales, aunque se trata de una proyección y no de producción comprometida.
«A la producción de Cerro Verde, que son 450.000 toneladas métricas, (hay que sumar que) en el año 2028 empieza la producción de Tía María que sumará 120.000 toneladas métricas iniciales, Chapi produce 10.000 toneladas métricas y Zafranal puede producir 133.000 toneladas métricas, a las que sumará Cangallo y Costa de Cobre. Arequipa puede llegar a producir entre 713.000 toneladas métricas y un millón de toneladas métricas anuales, lo cual representa un crecimiento del 58% al 122% y puede representar entre el 20% y el 26% de la producción de cobre anual», explicó Gonzáles.
Mesa técnica busca abordar el impacto minero en Arequipa
“El impacto del cobre en Arequipa en las próximas décadas va a ser trascendental”, afirmó. En ese contexto, destacó el impulso de una mesa técnica de energía y minería para abordar las oportunidades, los problemas y las dinámicas asociados al crecimiento del sector en la región.
Según explicó, la discusión debe considerar tanto la actividad actual como los cambios que podrían producirse durante los próximos años. La iniciativa busca analizar los beneficios y desafíos de la minería, con especial atención al cobre y su impacto regional.
Cobre Panamá: el impacto económico de paralizar una operación
En otro momento de la entrevista, Gonzáles también analizó el caso de Cobre Panamá, cuya extracción quedó paralizada en 2023 tras el fallo judicial sobre su contrato. Según las cifras expuestas por el analista, el proyecto demandó una inversión de US$ 10.000 millones y representaba alrededor de 5% del producto interno bruto panameño y 75% de sus exportaciones.
Gonzáles sostuvo que una eventual reactivación requeriría un nuevo marco contractual, transparencia en el uso de los ingresos, prioridad para las comunidades y compromisos ambientales. En su análisis, una operación de esta magnitud puede tener un efecto relevante sobre el empleo, las exportaciones y la recaudación fiscal.
«Se tiene que hacer un nuevo contrato y la propuesta es que sea un acuerdo público-privado. Los recursos son del Estado panameño, no de la mina, se tiene que hacer una estructura transparente en que se van a utilizar los ingresos de la mina, los intereses comunitarios son primordiales y tiene que haber compromisos ambientales de que la huella de la mina no crezca y más bien se reduzca en el tiempo, lo que es natural», indicó.
Una eventual reactivación todavía requiere decisiones
Como contexto, el informe oficial presentado el 30 de septiembre por la Comisión Interministerial de Panamá recomienda evaluar la viabilidad de un acuerdo que permita una puesta en marcha orientada al cierre ordenado del sitio. El documento no autoriza una reapertura ni fija fechas: la decisión corresponde al presidente José Raúl Mulino. El sitio continúa bajo un plan de preservación, sin extracción minera en curso.
«Esta es una mina fundamental, o sea, puede producir hasta 450 mil toneladas métricas anuales y representa la solución de los problemas fiscales de crecimiento de Panamá y puede competir con el canal de Panamá como una fuente de ingreso importante, son 1.400 millones al año en ingresos fiscales, el canal genera más o menos 2.000 millones y lo dramático sí es que desde que se cierra la mina, hasta este momento las cotizaciones del cobre han subido 70%, es decir, el impacto de la minería se calcula que puede generar hasta 77.000 empleos indirectos», finalizó.
Fuente: https://www.rumbominero.com/
